Archivo | octubre, 2010

¡¡¡El “boom” hace estruendo de nuevo!!!

26 Oct

 “Varguitas”, considerado por algunos como el que encendió la mecha del llamado boom latinoamericano, finalmente consiguió el único premio literario que le fue esquivo por años. Eterno candidato del certamen y más quemado que Lulú en la arena política, Marito debió sentirse dentro de una obra de realismo mágico cuando recibió la notica que había ganado el premio nobel de literatura. Como persona, el pueblo peruano a Vargas Llosa lo odia o lo ama, sin embargo sus obras que ya son de carácter universal serán apreciadas por siempre. Con este comentario hacía notar a través de mi cuenta de Foros Perú mi alegría por la noticia del triunfo de nuestro escribidor. Lo segundo que hice fue entrar a wikipedia para actualizar los datos de Mario, y vaya sorpresa, ya habían puesto al día la página y encima muy bien editada (para eso sí que somos rápidos los peruanos), así que me contenté con editar páginas menores… en fin, la noticia del premio tuvo una repercusión increíble en todos los ámbitos, desde el literario y político, hasta el marketero y económico; y es que cuando se está de racha, se está de racha, y así lo pudimos comprobar al leer el artículo de Andrés Oppenheimer: Vargas Llosa y el ascenso de Perú, pero más que una simple conjunción azarosa estamos frente al fruto del esfuerzo de un escritor, que está vigente hasta ahora. Vargas Llosa siempre tuvo como ideal, escribir la novela total, una obra perfecta que narra a través de muchos puntos de vista los mismos acontecimientos; un excelente ejemplo de ello es la novela “La fiesta del Chivo” donde vemos cómo sus personajes describen cómo vivió cada uno el asesinato del dictador Trujillo. (Aunque dijeron que el Nobel se lo dieron por otro trabajo) Finalmente podría decir que si bien Mario no “explotó” en el momento del “boom” hace 28 años, como sí lo hiciera García Márquez; el escritor peruano ha hecho que la literatura Latinoamericana evolucione y no nos quedemos en la época en la que el hielo era visto como una novedad y Sudamérica como una gran compañía bananera.

¿Halloween o canción criolla?

6 Oct

Cuando el chovinismo disfrazado nos quita nuestros dulces

Otro mes de octubre se avecina,  y ahora medio cabalístico, el mes 10 del año 10; donde siempre se anuncian movimientos sísmicos y la imagen de los señores de los temblores, Pachacamac o de los Milagros apaciguan el temor de sus seguidores. El ambiente se torna morado, las calles huelen a turrón e incienso y  el pueblo peruano avanza a paso de procesión listo a festejar  el día 31 su fiesta más popular… la pregunta es cual.

Hace pocos años el criollismo le declaró la guerra abierta al halloween. Desde entonces el simple hecho de anunciar que te vas a disfrazar y celebrar el día de las brujas es como decir en el Medioevo que la tierra era redonda.  Sin embargo no siempre fue así. En los legendarios años 70 y 80 los niños en la noche del 31, emulando a sus personajes favoritos, se volcaban a las calles, bolsa en mano, para comenzar su recolección de dulces y fue así  que toda una generación llena de caries creció feliz; para luego, ya de jóvenes,  competir por el mejor disfraz en las discotecas.

La marketeada muerte del “Zambo” Cavero y el chovinismo re-loaded, producto quizás de la izquierda del siglo XXI, han dividido al país en dos: “los criollos vs. los alienados”. Pero, ¿De verdad es alienado alguien que celebra halloween? En muchos lugares  del mundo se celebra el día de los muertos o todos los santos, y en Latino América, particularmente en Perú, hacen de esta fiesta algo especial, cargada de tradiciones ancestrales donde los vivos brindan con los muertos y les dedican canciones que esperan sean escuchadas en el más allá. Entonces por qué se la agarran contra el Halloween, que no es más que la verbena, la víspera de esta celebración, sólo que con un toque irlandés.  Respuestas aparentes hay muchas, como decir “primero tienes que amar lo nuestro”, sin embargo hace tiempo que nos rendimos ante la comida china, tanto que incluso le cambiamos de nombre a “chifa”. ¿Acaso no puede pasar lo mismo con el día de las brujas?.  Otros dicen que los niños deberían escuchar  música criolla. Alguien que haya escuchado regularmente música criolla, sabrá muy bien que sus letras no están dirigidas a un público infantil. Y finalmente los que argumentan que el halloween es un culto al diablo, cuando de hecho es todo lo contrario.

Un hecho curioso es que en Cusco, conocida capital del imperio inca, donde el regionalismo de los lugareños se hace sentir en todo el país, el 31 de octubre miles de niños oriundos y de todo nivel socio económico salgan con su disfraz y su calabacita a celebrar el halloween, las tiendas alrededor de la plaza son decoradas para la ocasión con murciélagos y telarañas, y en todas las discotecas los turistas y cuanto gringo loco haya, también lucen sus mejores atuendos de vampiros, morticias, y piratas.  Allá son escasos los lugares donde se festeja la criollada, quizás porque esa fiesta es más para limeños. Cualquiera que sea la razón, el cusqueño no se hace problemas e igual se divierte; ya que lo mismo ocurrió con la religión y su sincretismo, donde adorar a Dios al final fue lo mismo que adorar a Wiracocha; ahora la celebración del  día de las brujas también se va mezclando entre locales y extranjeros, dándose aquí por primera vez y por extraña coincidencia lo de “Perú crisol de razas”.  ¿Entonces por qué no de gustos?